Hay tardes que no se planean — simplemente ocurren. Y hay marcas que saben exactamente cómo provocarlas.
Durante el Festival de Flores y Jardines 2026 en Polanco, St-Germain organizó algo que en papel suena simple y en la práctica resultó ser exactamente lo que una tarde de primavera en la ciudad necesita: un recorrido por cinco de las mejores terrazas de la colonia, con el St-Germain Spritz como hilo conductor de principio a fin.
¿Qué es el St-Germain Spritz y por qué se volvió el cóctel favorito de las terrazas? El St-Germain Spritz es una combinación de licor de flor de saúco St-Germain, vino espumoso y agua mineral. Su perfil floral, ligero y versátil lo convierte en el aperitivo ideal para cualquier momento del día — desde un brunch hasta una cena de parrilla — sin dominar el sabor de lo que acompaña.
El recorrido
Cinco espacios, cinco momentos del día, una sola lógica: que cada lugar tuviera algo propio que decir y que St-Germain funcionara en todos ellos sin forzar nada. Lo que parece sencillo es, en realidad, una decisión de curaduría muy precisa.
El arranque fue en ONA, la cafetería de especialidad que en formato brunch demuestra que el café de origen y un spritz floral no son contradictorios — son complementarios. De ahí, Porter tomó el relevo para el almuerzo con su propuesta de steakhouse que en terraza y luz de mediodía adquiere una dimensión diferente a la que conocemos de noche.

La pausa del atardecer llegó en Somma, el wine bar con más de 120 etiquetas y DJ en vivo que convirtió el aperitivo en el momento más largo del recorrido — y con razón. Después, La Única ofreció la sobremesa en clave de cantina contemporánea con cocina del norte, el contraste perfecto después de tanto refinamiento. Y el cierre estuvo a cargo de Casa Prime, donde una parrilla de primer nivel le dio al recorrido el final que merecía.

Por qué funciona
St-Germain no patrocinó un evento. Creó una experiencia con cinco capítulos, cada uno con su propio ritmo y personalidad. El spritz — St-Germain, vino espumoso, agua mineral — es lo suficientemente versátil para acompañar un brunch ligero y una cena de parrilla sin que en ninguno de los dos momentos se sienta fuera de lugar. Esa versatilidad no es casualidad. Es la razón por la que el licor de flor de saúco lleva años siendo el favorito de quienes saben que una buena botella no debería limitarse a un solo momento del día.
El Festival de Flores y Jardines fue el escenario. Las terrazas de Polanco fueron el formato. Pero la historia real fue otra: la de una marca que entiende que la mejor publicidad es la que no parece publicidad — sino una tarde que la gente elige recordar.
El St-Germain Spritz lleva tiempo siendo uno de esos cócteles que no me cansan. Hay bebidas que descubres y se quedan — no porque sean las más complejas sino porque cada vez que tienes una frente a ti recuerdas exactamente por qué las elegiste la primera vez. Y cada vez que tengo uno frente a mí, eso es exactamente lo que pasa.
El St-Germain Spritz no tiene una sola receta correcta. Tiene tantas como el momento que estás viviendo.




